domingo, 31 de agosto de 2014

# 13 de enero de 1947:

La Junta Local de Beneficencia hizo una lista de familias pobres en el término municipal para el año que empezaba, con derecho a los servicios médico-farmacéuticos gratuitos que fue revisada por la Junta Local de Sanidad.

Al día siguiente se fijaría en el sitio público de costumbre para general conocimiento una copia de dicha lista aprobada, comunicándose otra copia a los facultativos Don Ernesto García Raga, Don Juan Benet Pascual, Don Enrique Barreda vidal practicante, y Doña Custodia Fabuel, comadrona, para que pudieran ser examinados y presentadas en el plazo de 8 días las reclamaciones de exclusión e inclusión que se considerasen procedentes.

#16 de Febrero de 1947:


El arquitecto Don Salvador Pascual Gimeno procedió a tramitar el correspondiente expediente de rectificación de líneas en la zona del Alitrá, lindante con la margen izquierda de la carretera de Madrid a Castellón, frente a la Vaquería de Lorenzo para restablecer la vigencia de las alineaciones representadas por trazos contados en el expresado croquis, por considerar que son las que más se acomodan para un perfecto emplazamiento del Cuartel de la Guardia Civil.


Don Francisco Torró Lozano presentó un presupuesto para la fabricación de 40 rótulos de calles formado por 6 azulejos cada uno, al precio de 30 pesetas el rótulo, por el fabricante de Manises Felix Vilar David que finalmente sería quien los haría.

# 21 de Abril de 1947:


El Sr. Secretario, manifestó que con motivo del acuerdo de la Corporación Municipal en el año 1942, de publicar una memoria de la gestión municipal, y al propio tiempo de publicar en ella algunos datos históricos y tradicionales relacionados con esta villa para suplir la falta de antecedentes del archivo municipal, destruido durante la pasada contienda civil, se le autorizó para visitar los archivos de Valencia y especialmente el del Ayuntamiento, y del resultado de estas investigaciones pudo comprobarse, según los historiadores, que con motivo de la reconquista y en virtud del leal proceder de los habitantes de la villa de Cuart, fue otorgada a la misma por Don Jaime el Conquistador en 4 de Noviembre de 1234 la concesión de “carta puebla” con el dictado de Lealtad.
Y del mismo modo se pudo comprobar que, con motivo de la batalla que se libró en las inmediaciones de la ermita de San Onofre en la que cayeron varios héroes de esta villa cuyos restos descansan, según la tradición, dentro del recinto de dicha ermita, en defensa de la independencia de la patria, y en vista del feliz resultado de dicha batalla que contuvo y derrotó al ejército invasor francés, mandado por el mariscal Moncey, impidiendo la entrada de las fuerzas de infantería en Valencia, le fue otorgado el título de “heroica”.

La Corporación Municipal, acordó por unanimidad que se restablecieran estos títulos, atributos, concesiones y tratamientos otorgados a esta villa, así como el sello local tradicional en los timbrados de oficios, membretes de Documentos, etc.
También se acordó que por el Sr. Secretario se hiciera un resumen de estos antecedentes históricos y tradicionales, autorizando al Sr. Alcalde para remitir dichos antecedentes, y la reproducción del sello local, al Instituto de Estudios de Admon. Local, conforme se interesa, así como también al Excmo. Señor Gobernador Civil de esta provincia para constancia en dicho departamento.

Seguido el Sr. Presidente manifestó, que en virtud de los acuerdos adoptados por la Corporación municipal referentes a hacerse cargo el ayuntamiento en este año, por falta de clavarios, de toda la organización y coste de la fiesta que tradicionalmente le dedica el día 10 de junio a su Santo Patrono San Onofre, para conmemorar su aparición, era conveniente adoptar los acuerdos necesarios para organizar lo mejor posible la expresada fiesta.
Se acordó encargar el panegírico del Santo a un predicador de primera categoría y que se contratara una buena orquesta, con el fin de dar mayor solemnidad a la Misa que se celebrará en la ermita. Que se contratase por varios gestores la cantidad de cohetes, para que, con las aportaciones de los propios gestores, no desmerezca la tradicional “pasechá”, de las que se han celebrado en años anteriores, y además las tracas que se acostumbran en los actos procesionales y religiosos.
Que los gastos que se originen con motivo de esta festividad, se sufraguen con cargo al capítulo 13 del Presupuesto municipal ordinario para fiestas, y si fueran insuficientes estas consignaciones, deberán aumentarse por medio de transferencias en forma reglamentaria, toda vez que por tratarse del Patrón de la Villa, y de una fiesta que tradicionalmente ha citado a cargo del ayuntamiento, debe celebrarse con el mayor esplendor.

Se aprueba que se empleen algunos obreros para la limpieza del paseo de la ermita de San Onofre y alrededores de ésta para que se halle debidamente aseada para el día de la fiesta, cuyos gastos se acreditarán al capítulo de jornales y obras por administración del capítulo 11º del presupuesto ordinario vigente.



# 6 de Julio de 1947:


Llegó el día del Referéndum de la Ley de Sucesión. José Chiner había construido cinco urnas donde colocó cristales. Entre los miembros de la Junta de la mesa electoral se encontraba el vecino Francisco Pérez. Los miembros de la mesa electoral percibirían posteriormente 52 pesetas por sus servicios. 

Las gente fue acudiendo, haciendo gala de su paciencia en las filas. Llegó la hora de comer y Francisco Navarro suministró comida para los miembros de las mesas y José Martí Pardo llevó gaseosas para la comida. Nieves Sancho sirvió fruta y Rosario Sancho huevos.
(Nota: la comida de aquel día costó 390 pesetas con 90 céntimos). 

A fin de facilitar el acceso a los electores impedidos o enfermos, hubo un servicio de transporte a fin de trasladarlos a los Colegios electorales.


A media tarde, Onofre Puchades de El Hostal se acercó con chocolate y 1´60 kilos de galletas para todos los componentes de las mesas electorales del Referendum. 

Septiembre de 1947

A principios del mes de Septiembre de 1947, Francisco Sanmartín limpiaba las cunetas de la vía pública y todas las fuentes públicas.
Aquella misma tarde se vio a un fotógrafo por la zona, realizando un reportaje por las calles de la población que según contaban había contratado sus servicios el Ayuntamiento.

En Valencia, en la tienda Hija de Dolores Suay ya se parecía esperar a los de Quart que todos los años renovaban indumentaria municipal. En este caso se encargó una gorra nueva para el alguacil José Griñó Monzó que costó 30 pesetas y que estrenaría el primer día de las fiestas patronales.
También los vigilantes nocturnos José Gimeno y Moisés Esteban estrenaban, en este caso, dos armas de fuego cortas de la fábrica de “STAR, Bonifacio Echeverría S.A” de la localidad guipuzcoana de Éibar. En Julio del mismo año ya se había comprado 105 pesetas en munición al Parque de Artillería de Valencia.


Antes del inicio del curso escolar, las escuelas empezaron a ser limpiadas con especial dedicación: Carmen Monzó se hizo cargo de la escuela nº1 junto a Emilia Campos que limpió la de párvulos y Teresa Sanmartín que también se encargó de la Escuela nº3. Tomasa Antón se encargó del adecentamiento de las Escuelas de Doña Dolores Torres.

Enrique Llorens compró peladillas, bombones y demás dulces para obsequiar a los niños de las Escuelas en la apertura de curso. (Nota: la factura ascendía a 191 pesetas en peladillas).

Las obras de pavimentación y urbanización de la calle de Numancia se realizaron, aprovechando que iba a realizarse el proyecto de rectificación, construcción y cubrimiento de la acequia que transcurría por la misma.
Un vagón con piedra labrada en curva para bordillo procedente de Villamarchante, llegó a la Estación del ferrocarril. 
Jose Soler, Antonio Sanchis Espinós y José Sanmartín Gimeno se encargaron de descargarlas del muelle de la Estación y fueron transportadas en carros a la misma calle Numancia.




# 18 de Septiembre de 1947:

En la fábrica de productos químicos Turégano se estaban realizando obras de consolidación de los puentes que unían las fábricas por encima del camino de paso al río donde se suprimió el tránsito rodado durante el tiempo que duraran las obras.

Por aquellos mismos días, Ramón Sancho Sanmartín estaba abriendo una puerta en la finca urbana de su propiedad de la calle de San Onofre. 

# 17 de Octubre de 1947:


El camino travesía de Valencia al Río que pasaba entre las dos fábricas de Ernesto Turegano y Compañía S.L, presentaba un mal estado debido al frecuente tránsito de los carros que cargaban y transportaban arena y grava del río. El mismo Ernesto Turegano observaba la situación: el riesgo de desplome de la margen del camino recayente a la Acequia de Mislata era evidente ya que su muro era poco consistente y la acción de las filtraciones de agua y el constante tránsito rodado podrían terminar de fracturarlo y provocar su resquebrajamiento.
Finalmente se acercó al Ayuntamiento y puso una instancia que el alcalde Vicente Santaemilia recibió el día 27 de octubre. No tardó en entrevistarse con el Síndico de la Acequia de Mislata a fin de puntualizar, de común acuerdo la forma en que podría acometerse la reconstrucción del muro de contención del camino lindante con la acequia que al mismo tiempo constituía uno de los lados del cauce de la misma, sosteniendo el terraplén y la calzada del camino. La Acequia de Mislata no estaba dispuesta a satisfacer la aportación económica mientras que el señor Turégano se ofreció a contribuir en gran parte a la reconstrucción del camino.


Doce días después, la Corporación Municipal autorizó a Ernesto y Pablo Turégano Jover: los propietarios del inmueble destinado a fábrica de productos químicos de la calle de Valencia 23 y 25 (hoy de San Rafael), la construcción de una torreta de unos veinticuatro metros de superficie con una altura de unos seis, sobre el edificio ya construido, lindante al Río Turia, en la parte recayente a la vía pública.