domingo, 31 de agosto de 2014

# 5 de Abril de 1939

El miércoles 5 de Abril de 1939, el consejero José Gimeno Aparici solicitó al Consejo Municipal que se le cesara del cargo:
—Creo que mi presencia y mis actividades han de ser más eficaces y provechosas para la causa en otro cargo que se me otorgue en su día—dijo. 
El Consejo lo nombró Ordenanza provisional del Ayuntamiento. Onofre Cristofol Vento lo sustituyó en el antiguo cargo.

# Día 12 de Marzo de 1937

El Sr Secretario Antonio Caballero Castelló tenía un mes de permiso ante la necesidad de una temporada de reposo por haber padecido en los dos últimos meses varias complicaciones pulmonares que por su enfermedad de la aorta resultaban complicadas. El mismo alcalde José Guzmán Segarra visitó al enfermo que estaba disfrutando de un mes de permiso. Viendo que su salud no había mejorado le solicitó la prórroga del actual mes por otro más.

# 17 de abril de 1937

El sábado 17 de abril de 1937, falleció Antonio Caballero Castelló, Secretario de la Corporación de Quart de Poblet. Asistió al entierro una representación del Consejo que por unanimidad concedió a la viuda tres meses de sueldo en concepto de toca, conforme a lo dispuesto en el artículo 47 del Reglamento de 23 de Agosto de 1924. 
Ramón García Sanjuan fue el auxiliar ascendido al escalafón de secretario para ocupar su lugar.

# 9 Abril de 1937

Vicente Bondía y Victoria Sanmartín solicitaron la construcción de un camino de labores agrícolas entre el de “La Animeta” y el campo de Salvador Puchades Sanmartín, sitos en la partida del Arquillo.

# Día 10 de Junio de 1945

 La programación de las Fiestas de San Onofre empezó a las 9 horas de la mañana con pasacalles. El traslado del santo desde la Iglesia a su ermita se realizó a las 10:30 horas donde a las 11 horas se celebraría misa solemne. Don Victor Cervera García, cura párroco, invitó a Don Vicente Jorge Peñarrocha, anterior vicario de la parroquia para el sermón. El Sr Monzó Coll se encargó de contratar la orquesta de José Urios que acompañaría durante toda la celebración. A la salida de la ermita se disparó una traca.

Llegó la tarde y a las 18h se celebró un concierto de la Banda de Música local y a las 21 horas hubo procesión desde la ermita de San Onofre hasta la Iglesia parroquial, acto que fue iniciado y concluido por las correspondientes carcasas. No faltó la música de la Banda que acompañó en todo momento el paso.
Con la caída del sol se encendió el alumbrado extraordinario que días antes se encargó de instalar José Taurá, especialmente en la Plaza del Caudillo donde la noche llegó con un concierto que finalizó con el disparo de un castillo de fuegos artificiales. Siguiendo la costumbre, Francisco Navarro ofreció anís, coñac y peladillas a los músicos. También José Martí Pardo, el del "Café Martí" de la calle Ramón y Cajal (actual torreta) les sirvió 36 limonadas gaseosas.

En cuanto a los fuegos artificiales, sabemos que fue el regidor síndico Francisco Gabaldó quien los contrató a Luis Brunchú que disparó un total de siete tracas y truenos de mecha y de aviso. También se encargaron de disparar los fuegos José Sanchis y José Andrés Espinós.

# Día 10 de Junio de 1942, “Festividad de San Onofre”

Un bombo marcó la entrada de los primeros compases de la Banda en la antigua Plaza del Pueblo. Eran las 19:00 h de la tarde y una parte de la población se congregó expectante ante lo que iba a ser el acto de inauguración de un monumento erigido en recuerdo y memoria del malogrado Don Juan Bautista Valldecabres, que según palabras del mismo señor alcalde, "fue vilmente asesinado por los rojos" y como no, que mejor lugar para emplazarlo que frente a la puerta de la casa en la que vivió, en la plaza que actualmente llevaba su nombre.
El pasado año, el señor alcalde realizó las gestiones, secundando los deseos de algunos admiradores del malogrado hombre público. La fecha tan significativa fue una deferencia al diputado desaparecido que tan devoto era del patrón de la villa.
Al acto fue invitado el señor Gobernador Civil de la provincia; el mismo que el pasado nueve de Mayo aprobó aquel proyecto. También asistieron los maestros nacionales, las hermanitas de San Vicente de Paul, el director de la Preceptoría del Beato Juan de Avila, instalado en la casa de Betania, a fin de que asistieran con los niños de las escuelas y aspirantes al Seminario. Se invitó al Ayuntamientos del Distrito de Torrente y también gente que quiso colaborar con su donativo tanto en Cuart como en Valencia y otros pueblos.
Se descubrió el busto que realizó el artista de Valencia, Rafael Perez Contel mientras el cielo de Cuart se inundaba de tracas y truenos.
Para la Misa Solemne fue invitado para el sermón el que fue vicario de la parroquia Don Vicente Jorge Peñarrocha. Se contrató una orquesta, la habitual del Sr Urios.

lunes, 9 de junio de 2014

La Passejà Secreta


Si oficialmente creíamos que hubo momentos en la historia en los que no hubo Passejà, los últimos testimonios vivos nos hacen entender mejor la devoción que el pueblo de Quart tiene a la figura de San Onofre. 
Para ello nos remontaremos a un periodo sensible en la historia de nuestro pueblo en el que la prohibición de la celebración de la Passejà crea malestar entre los vecinos; prueba de ello son los diferentes testimonios que refleja la prensa de la época donde se denuncia la conducta del Ayuntamiento de Salvador Vila que deniega su celebración. 
Una parte de Quart no lleva bien la prohibición de símbolos religiosos en la calle y mucho menos una Ley que lo ampare. 

“Tradición manda” y en el pensamiento colectivo de esta parte de la población se piensa e incluso se llega a decir públicamente y desafiante que “nadie de fuera va a decirnos lo que tenemos que hacer con nuestra devoción y San Onofre se celebra con o sin prohibición”.
Aquellas prohibiciones no dejaron hacer La Passejà públicamente pero ¿qué hubiera pasado si durante todos aquellos años se hubiera hecho de forma privada y oculta?
Ajena a los ojos públicos, se fue celebrando  “La Passejà” de forma alternativa pero ¿cómo?

Algunas mujeres y hombres, desde la intimidad de su devoción y sin llamar la atención, salieron en la soledad de la noche a hacer el recorrido habitual de La Passejàper a passejar al agüelet”. 
Uno de los casos de aquella peculiar Passejà secreta es el de María Sanmartín que, durante el periodo de la Guerra Civil, el día de La Passejà, hizo ella sola el recorrido con una imagen de San Onofre dentro del bolso. 
Como ella, hubo varios que se la jugaron y aquella noche salieron, cada uno por su lado, con la convicción de lo que iban a hacer pese al temor de encontrarse con el temido e imprevisible “coche de la calavera*” de la FAI o alguna que otra alma forastera con sed de sangre.

La passejà siempre se ha hecho y siempre se hará. 
Vixca Sant Onofre! 


 * conocido así porque llevaba en la parte frontal, en el lugar del logotipo una calavera incrustada. Decían que quien subía en él ya no volvía. No fue del todo cierto puesto que hay testigos niños supervivientes que subieron y que nos han facilitado todo tipo de detalles del vehículo y sus ocupantes. Hablaremos más a fondo del coche de la calavera en otra "historia de Quart".